alimentacin contra las lesionesPara los deportistas la alimentación es básica de cara a mejorar su rendimiento. Algunos alimentos son más energéticos que otros, más proteicos, más ricos en azúcares... incluso algunos pueden ayudar a evitar lesiones. ¿De qué depende que los alimentos tengan ese efecto protector?

Basta con fijarse en la estructura de los músculos y los huesos para hacerse una idea de lo que puede ser beneficioso para nuestros músculos, huesos y articulaciones. En primer lugar, los huesos tienen un alto contenido en calcio, de ahí que durante su formación sea recomendable la ingesta de alimentos ricos en esta sustancia, como la leche o el queso. Igualmente, los médicos recomiendan el aporte nutricional de calcio y vitamina D durante la vejez para evitar en la medida de lo posible la pérdida de minerales en los huesos, la osteoporosis. Del mismo modo, los nutricionistas recomiendan el consumo de hierro entre los deportistas, sobre todo entre deportistas con mucho entrenamiento, corredores de largas distancias y mujeres, pues aumentan las pérdidas y la absorción intestinal es escasa.

La alimentación también puede influir en el desarrollo muscular, no solo en el óseo. Por ejemplo, como demostraba un estudio reciente publicado en la revista Cell Metabolism, una sustancia presente en la piel de las manzanas, el ácido ursólico, reduce el desgaste muscular y hace que los músculos crezcan más.

Igualmente, el colágeno es sumamente importante en relación con las articulaciones. Los ácidos omega 3 y omega 6 son importantes, ya que facilitan la entrada de nuevas células a las articulaciones y aceleran la síntesis del colágeno por parte del organismo.

Y es que los casi 1.200 músculos de nuestro cuerpo son muy exigentes cuando se habla de nutrición. Lentejas, leche, espinacas, ajo, pescados, aceite etcétera son algunos de los alimentos que pueden ayudar a evitar las temidas lesiones.

El ácido ursólico, una sustancia presente en la piel de las manzanas, reduce el desgaste muscular y promueve el crecimiento de los músculos, según revela un estudio publicado en la revista Cell Metabolism.

Al administrar ácido ursólico a ratones de laboratorio, el endocrinólogo Christopher Adams y sus colegas de la Universidad de Iowa (EE UU) comprobaron que aumentó el tamaño y la fuerza de sus músculos, y que lo hizo ayudando a dos hormonas que incrementan la musculatura: el factor-1 de crecimiento (IGF-1) y la insulina. Además de su efecto sobre los músculos, el tratamiento tuvo otros efectos beneficiosos sorprendentes, como la reducción de la grasa en el cuerpo, y una disminución de la glucosa en la sangre, el colesterol y los triglicéridos.

En los experimentos, los científicos probaron que los ratones alimentados con ácido ursólico estaban protegidos de la atrofia muscular causada por el ayuno y por el daño nervioso, mientras que los ratones saludables alimentados con ácido ursólico desarrollaron músculos más grandes y más fuertes que los ratones cuya dieta no incluía esta sustancia.

Ahora queda averiguar si el efecto en humanos es el mismo. Si es así, podría tener aplicaciones inmediatas. "La atrofia muscular causa grandes problemas", señaló el endocrinólogo Christopher Adams, de la Universidad de Iowa y autor principal del estudio, añadiendo que "es muy común y afecta a la mayoría de las personas en algún momento de su vida, ya sea debido a enfermedades o al envejecer".

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